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Binion's vs. Uston
$100,000 en Juego y Todo el Mundo Estaba Observando
Cuando entré al casino de Benny Binion El Horseshoe en el centro de Las Vegas, fué obvio que algo especial estaba pasando. La gente estaba amontonada en el área de alfombra roja que normalmente es para el World Series del Pókar, que se lleva a cabo anualmente en el Horseshoe. Luces brillantes de televisión destellaban en la mesa solitaria de blackjack, puesta antes del famoso anuncio del Horseshoe de un millón de dólares en efectivo -cien billetes de $10,000 frente al cual miles de turistas se toman fotos cada año para conmemorar su viaje a Las Vegas.
El equipo de TV corría por todas partes, arreglando cables, micrófonos, cámaras de video. Una muchacha de maquillaje había hecho su cuartel cerca del anuncio de un millón de dólares, atrás de una fila de máquinas de veinticinco centavos. Mientras entraba al casino, varios reporteros corrieron hacia mí, todos haciendo preguntas al mismo tiempo. Contesté varias de ellas y me atravecé entre el montón de gente, poniendo mi portafolio en otra mesa de blackjack en la parte desocupada del casino.
Estaba a punto de jugar un reto de $50,000 contra el casino Horseshoe en de la TV nacional, el primer enfrentamiento en su tipo jamás realizado A través de los años se ha hablado mucho sobre todo tipo de retos del blackjack - expertos retando casinos, promotores y periodistas retando contadores, un experto retando a otro. Pero a pesar de todo ese alboroto, nunca se había llevado a cabo un juego match hasta ahora.
Le pedí una taza de café a la mesera, sequé mis manos sudadas en el fieltro verde de la mesa vacía y reflexioné sobre los eventos que me habían llevado al enfrentamiento.
El teléfono sonó en la recámara de mi apartamento en San Francisco.
"Ken, mi nombre es Gary Hoffman. Estamos produciendo un show de juegos en TV. David Hartman, el anfitrión de Good Morning America, será el narrador. Entrevistaremos a Shecky Greene, Totie Fields, y Allen Glick, el jefe de Argent Corporation (una compañía que era dueña de los casinos Stardust, Hacienda, y Fremont en Las Vegas). También nos gustaría entrevistarlo. El show será un Especial de Entretenimiento en Todo el Mundo, que saldrá al aire el próximo mes a las 11:30 p.m. después de las noticias de la noche.
"Hemos escuchado que es un jugador de blackjack muy exitoso, que ha sido expulsado de algunos casinos en Vegas, y que los está demandando, es verdad?".
Llené a Gary de detalles de los dieciocho meses anteriores, durante los cuales había estado jugando blackjack casi de tiempo completo. Le relaté las circunstancias que me llevaron a ser expulsado del Sands, Dunes, MGM, Marina, Holiday Riverboat, Flamingo, y Las Vegas Hilton y describí los casi $80 millones en demandas que llené contra esos casinos.
Gary dijo, "fabuloso. Es justo lo que queremos. Cree que haya posibilidad de que lo podamos filmar jugando blackjack?".
"No sé," contesté. "Debe hablar con el personal del casino que entrevisten en Las Vegas. Tal vez uno de ellos me deje jugar por mientras la publicidad. El Horseshoe de Benny Binion, tiene reputación de ser una casa de juego de los viejos tiempos. Podría hablar con Benny o con uno de sus hijos, Teddy o Jack. Mientras, llamaré a algunas personas que conozco en el Caesars Palace, tal vez les interese."
La idea me fascinó. Era co-autor de un libro, The Big Player, que salió en 1977, por Holt, Rinehart y Winston. El libro describe cómo un equipo de jugadores de blackjack y yo, habíamos ganado más de un millón de dólares jugando blackjack en Las Vegas y Europa. La publicidad en TV obviamente ayudó al libro. De hecho, me programaron para volar a Nueva York en algunos días para ser panelista en el show Tomorrow de Tom Snyder, junto con Amarillo Slim, el famoso jugador de pókar, Steven Wynn, el Gerente General del casino Golden Nugget en Vegas, y dos autores de libros de blackjack.
En Nueva York, conocí a Dave Hartman justo antes de grabar el Show de Tomorrow. Alto, agradable, y sinceramente interesado en la materia del blackjack, él me "pre-entrevistó" a fondo por una hora. Gary Hoffman también estaba ahí y anunció felizmente que había arreglado con el Stardust que me dieran un juego para el show.
La grabación del show Tomorrow fué una decepción. Sentí que había muchos panelistas, y no pude señalar mis puntos sobre las matemáticas en el blackjack y las razones de mis demandas. Uno de los invitados, un psiquiatra de Bay Area, había escrito recientemente un libro de blackjack y se rehusó a aparecer en el show conmigo. Tenía miedo de que yo revelara su identidad, puesto que nos habíamos encontrado en varias ocasiones en el Caesars Palace y el Aladino. Mandé una nota a su vestidor asegurándolo de que yo lo protegería, pero, para desilusión del productor, se rehusó a ceder. Fué relegado a un pequeño segmento al final del show, vistiendo un disfraz que le aumentaba treinta años de edad a su apariencia.
Antes de irme de Las Vegas, Gary me habló con malas noticias. El Stardust había decidido no participar en el juego, sin dar ninguna razón. Cuando llegué a mis condominios Jockey Club en Vegas, le hablé a Harry Wald, el Vice-Presidente Executivo del Caesars Palace. A diferencia de la mayoría de los casinos en Vegas, Caesars no expulsa a los buenos jugadores de blackjack y se ha convertido en mi "Oasis en el desierto"- el único club en donde me puedo registrar bajo mi mismo nobre. Harry, un verdadero caballero y uno de los pocos executivos de casino con un don real para las relaciones públicas, aceptó encontrarse conmigo al dia siguiente para discutir la posibilidad de celebrar el duelo en el Caesars.
Junto con Harry en la reunión estaba Al Faccinto, el manager del Caesars, y Mike Velardo, su jugador experto, uno de los pocos jefes de piso en Las Vegas que realmente entiende el juego.
Esperaba que el hotel Caesars me diera un juego similar al juego ofrecido al público en general. De ninguna manera, Mike, no iba a dar nada. Pasó años protegiendo a los casinos para que no perdieran dinero e iba en contra de su naturaleza siquiera el considerar darme un juego en el que tuviera una ventaja considerable. Insistió en darme un juego de un zapato de cuatro-mazos (esperaba un juego de un solo mazo) y cortar tres de los cuatro mazos (de esta manera vería solamente 52 de las 208 cartas y luego los mazos serían barajados).
Negociamos un poco más y finalmente acordamos los siguientes términos: me darían cartas de un zapato de cuatro mazos. El comodín se pondría en el centro, cortando dos mazos. Mike dijo, "obviamente no contaremos exactamente, pero prometo que no tendrás lo peor." My apuesta mínima sería de $300 y la máxima sería $1,000.
Pregunté si podía jugar cualquier número de manos, mientras tuviera un mínimo de $400 en la mesa y un máximo de $1,000. Después de alguna resistencia, los ejecutivos del Caesars finalmente estuvieron de acuerdo.
Harry terminó la reunión. "Kenny, te llamaremos en unos días. Tengo que checar esto con nuestro Comité Ejecutivo."
Luego, Gary Hoffman llamó otra vez de Nueva York. "Ken, creo que he arreglado el juego con el Horseshoe. Háblale a Jack Binion."
Ahora las cosas se estaban poniendo mejor. Teníamos dos posibilidades.
Manejé hasta el famoso Glitter Gulch en el centro de Las Vegas y caminé en el casino informal Horseshoe. Jack estaba en el foso, viendo a un apostador en grande apostar $2,000 por mano en el mini-baccarat. El apostador tenía como $60,000 en fichas enfrente de él y parecía que estaba ganando, aunque, por supuesto, también debe haber tenido grandes pérdidas.
Jack vino, y después de que nos saludamos de mano, él dijo, "sí, creo que el partido es una buena idea. Aunque tendremos que hablar de las reglas.estoy pensando que como vamos a repartir dieciseis cartas más o menos y te dejaremos tener una variación de apuesta de 2 a 1.
Estos términos no fueron tan favorables como yo esperaba, pero aún así había ventajas al jugar en el Binion. El Horseshoe reparte un solo mazo, lo que me ayudaría de varias formas. Mi ventaja sería mayor como por un .5 porciento comparado con el zapato, y el juego sería mucho más fácil para mí. Es mucho más fácil contar un solo mazo, las barajadas frecuentes le da al contador breaks mentales muy necesarios durante el juego. Por otra parte, las reglas del centro de Las Vegas no eran tan favorables como las del Caesars Palace, que tiene las reglas más liberales en el mundo. En el Caesars, el jugador puede doblar después de partir pares, y puede rendirse. Otra desventaja del Horseshoe es que el croupier da un 17 suave, que le cuesta al jugador otro 0.2 porciento.
"Jack," Insistí, "tienes que alivianarte un poco. El partido ayudará a tu club y yo necesito algo de aire. Que tal una apuesta mínima de $300 y un maximo de $1,000, y repartir veinte cartas?".
Finalmente llegamos a un acuerdo. Me darían dieciseis cartas más si la vuelta ya había empezado y podría apostar un mínimo de $400 y un máximo de $1,000.
"Me parece bien, Jack, pero puedo jugar múltiples manos?"
"Tengo que pensarlo. No quiero prometertelo ahora y tener que retractarme mañana."
Para mí, la opción de múltiples manos era crítica. En mazos malos, podía extenderme hasta cuatro manos de $100, comiéndo todas las cartas no deseadas. En mazos positivos, jugaría una mano de $1,000, teniendo más vueltas durante esos "extra" mazos. Mi variación de apuesta efectiva total sería mayor a 21 ½ a 1 que parecía aplicar. Aunque Jack no se comprometía a manos múltiples, parecía inclinarse de manera favorable, así que estaba confiado en que finalmente aceptaría.
Una llamada final a Harry Wald. "Harry, realmente me gustaría hacer esto en el Caesars, y aunque no quiero darte lata, tengo que decir que he conseguido un juego de un solo mazo en el Binion. No puedes darme un poco aire, ya sea un juego de un solo mazo o mover el joker un poco mas atrás?
La respuesta de Harry me decepcionó, pero me hizo respetarlo aún más. "No puedo brincarme a Mike y Al. Son mis expertos del blackjack y ellos han tomado una decisión. No quiero brincármelos."
"Te escucho, Harry. Solo debo seguir la ruta del Horseshoe. Sin Resentimientos?
"Para nada. Buena suerte para tí."
Como me iba sentando en la mesa de blackjack en el Binion esperando que empezara el partido, estaba sorprendido de lo nervioso que me sentía. Aunque había jugado probablemente más de un millón de manos en el blackjack en los pasados tres años, con tanto como $12,000 en una vuelta, mi estómago se revolvía tanto como en la mañana y mis palmas nunca estuvieron tan sudadas. Tenía solamente una pequeña desventaja. De hecho, nunca participaría en un juego como este en una jugada actual. Pensé que si perdía, todo se iría al caño. El público en general no lo entendería, con mi pequeña desventaja, tenía una probabilidad de ganar del 55 porciento. Perder enfrente de ocho millones de espectadores afectaría las ventas de mi libro y frustraría nuestras posibilidades de vender los derechos a un productor de películas. Seriamente cortaría el éxito de mi seminario de blackjack, que planeé hacerlo semanalmente en el Jockey Club. Mi carrera estaba en juego, sin mencionar el hecho de que pudiera perder veinte o treinta mil dólares.
Mi inseguridad estaba aumentando, en este punto, ni siquiera había acordado los términos finales del partido con el Binion. Unos minutos más tarde Teddy vino y me tiró una pedrada.
"Ken, sobre esas múltiples manos. Si empiezas con una mano, tienes que permanecer con una mano. Si empiezas con dos manos, tienes que quedarte con dos manos."
"Teddy, no puedo hacerlo. Necesito algo de flexibilidad."
Gary escuchó nuestra conversación y vió que el partido estaba a punto de tronar. Inteligentemente, él dijo, "Ken, espérate. Déjame hablar con Benny."
Unos minutos más tarde Gary me citó en la sala del Horseshoe, con ese hombre del juego, Benny Binion, estaba sentado a la mesa, acompañado por sus dos hijos. Gary dijo, "Ken, explícame el problema."
Expliqué que necesitaba algo de flexibilidad y, mientras siempre tuviera un mínimo de $400 sobre la mesa y nunca más de $1,000, necesitaba poder variar el número de manos jugadas.
Benny se hizo para atrás en la silla, reflexionó, y finalmente se dirigió a Jack. "Esto será bueno para nosotros, Jack. Haz lo que sea necesario para que así sea. Dáles lo que quieran."
Acordamos que podía jugar una o dos manos a mi discreción. "Pero," Teddy agregó, "si llegas a más de $5,000, tendremos que cortar tu rango de apuestas de 2 a 1. Si te atoras, te aumentaremos de 3 a 1."
Eso me pareció justo. Respiré con alivio. El partido había empezado!
La muchacha de maquillaje, me polveó con polvo de hotcackes, delineó mis ojos, y Dios sabe cuántas cosas más. Luego subí por entre las cuerdas que restringían al montón de gente, y abrí mi portafolio. Adentro, diez fajos de billetes de cien dólares; cincuenta en cada paca; $50,000 en efectivo. Los puse sobre la mesa, al otro lado de las muchas filas de fichas negras de cien dólares en la charola del croupier. Saqué las tarjetas con las que había practicado antes de cada sesión de blackjack. Normalmente las cartas se esconden en un cuarto del hotel, de manera que los jefes no sospechen que soy un contador. Pensé, "Qué irónico que ahora pueda estar sentado en un casino, a vistas de posiblemente diez jefes, checando las tarjetas." De hecho, pedí a uno de los fotógrafos que tomara una foto para mi album de recortes.
David Hartman entrevistó a Benny antes que las cámaras, e hizo algunos énfasis introductorios sobre el partido. Jack Binion había seleccionado a una belleza estilizada de ojos negros para ser el croupier.
Puse mi primera apuesta, cuatro billetes de cien dólares, y la cámara empezó a filmar. Cuando el partido empezó, me dí cuenta de que mi ventaja ventaja tal vez sería de .3 porciento más alta de lo que pensaba por varias razones.
Primero, la gente de la TV, quería que se repartieran las cartas boca arriba de manera que la audiencia pudiera observar la acción. Esto me ayudó, ya que, cuando jugaba múltiples manos, veía todas las cartas antes de hacer mis jugadas.
Descubrí otra ventaja cuando, después de algunas barajadas, noté que podíasaber cual era la carta quemada del croupier. Varié mi jugada de acuerdo al valor de la carta quemada. Si era una carta chica, lo que quería decir que el mazo estaba a mi favor, apostaba una mano de $400 o $500, dependiendo de su valor. Si era un nueve, diez, o As, apostaba dos manos de $200, lo que me permitía usar el mazo no favorable en menos vueltas. También estaba arriesgando mensos, puesto que, desde el punto de vista de lo que los estadísticos llaman "la ruina del apostador", arriesgas menos con dos manos de $200 que con una mano de $400. Naturalmente, si el mazo se volvía favorable, ajustaba a una mano de $400. Finalmente, después de algunas vueltas, me repartieron un par de Ases y me dí cuenta de que el Horseshoe, a diferencia de la mayoría de los clubs, permite re separar los Ases, lo que es para la ventaja del jugador.
Originalmente había asumido que mi ventaja era alrededor de .75 porciento. Asumiendo cerca de 150 manos por hora y un promedio de apuesta de $600, mi expectativa de ganar era de $675 por hora. Con estas condiciones favorables inesperadas, estimé que la ventaja había incrementado a casi 1 porciento, para un promedio de ganancia de $900 por hora. Sin embargo, con solo ocho horas de juego, mis posibilidades de ganar todavía estaban bajo 60 porciento.
Durante los primeros quince minutos, rápidamente me fuí a $3,000. Dave Hartman dió un comentario en el partido antes que las cámaras, luego la gente de la TV se fue. Temía que de alguna manera el juego cambiara sin la protección de Gary y Dave, pero el partido siguió exactamente como empezó, el Binion, por supuesto, mantuvo su palabra. Después de una hora, tenía cinco montones de diez fichas negras enfrente de mí - más de $5,000. Luego se voltearon las cartas.
Puse una apuesta de $1,000, me dieron un 11, y tiré otros $1,000 para doblar. Cuando agarré un As, el croupier hizo su mano y cogió mis fichas. Unos minutos después, dos apuestas de $1,000 se perdieron seguidas. Ahora iba con mi efectivo. Tiré cuatro billetes de $100 y perdí de nuevo. El mazo se volvió positivo y puse $1,000 en efectivo. Me pasé La pérdida de manos siguió hasta que bajé a $3,000. Luego otros $1,000 doble sucedió. Me llegó otra mano pobre lo que significaba que estaría abajo por $5000 si la croupier completaba su juego. Se pasó. Su carta con la que se pasó valió $4,000, la diferencia entre perder $2,000 o ganar $2,000
Unos minutos más tarde, el jefe de piso empezó a verme los ojos mientras el croupier repartía y se dio cuenta de que podía ver la carta quemada. Luego le murmuró algo a ella (croupier) y ya no se vió la carta. Sin embargo, unos minutos más tarde llegó un nuevo croupier, y me dí cuenta de que si me sentaba un poco mas bajo podia ver la carta quemada. El jefe de piso aparentemente no se dió cuenta. Después de más de tres horas de juego, llegué a $6,500 y me dí cuenta de que la fatiga estaba llegando. Los cálculos venpian más despacio que menos precisos.
Le pedí a Teddy un cuarto, donde me puediera recostar por un rato. En minutos, un dependiente vino con la llave de un cuarto. Dos guardias de seguridad habían sido asignados a cuidar mis $50,000 y $50,000 en fichas a ambos lados de la mesa. Me dormí no más de cinco minutos después de que me había acostado. Como una hora después, sonó el teléfono. La gente de la TV había regresado para grabar un reporte de los avances en el partido.
Regresé a abajo y, mientras esperaba que se resumiera el partido, me acerqué a la multitud. Había varios contadores ahí que tranquilos me hicieron preguntas sobre el juego. Luego el ego supremo salió cuando una mujer me pidió mi autógrafo. Primero estaba un poco apenado - peroclaro que firmé. Por un breve instante, no sabía con qué nombre firmar, acostumbrado por meses de firmar como Tommy Rogers, Dan Saunders, o Roger Hughes por los regalos en el Dunes, Fremont, Desert Inn, y otros hoteles. Luego un amigo dijo, "probablemente no conoce a estos hombres. Están con la agencia Griffin. "La agencia Griffin es una empresa privada de detectives, contratada por muchos casinos de Las Vegas, para vigilar a personas que hacen trampa en las máquinas, en los dados y a los contadores de cartas también. Han estado siguiendo a mi equipo de jugadores de blackjack en los últimos cinco meses y en más de una vez han sido responsables de la expulsión de uno de mis compañeros de equipo.
Yo estaba de buen humor y bromeé, "Porqué no nos dejan solos? Sólo estamos tratamos de ganarnos la vida."
"Bien, usted sabe, es sólo nuestro trabajo."
"Déjeme preguntarle algo. Cómo es que algunas veces nos cachan así nada más, y otras veces, parece como si no estuvieran alrededor?".
Uno de los hombres de Griffin respondió, "es ensayo y error. Recuerdo hace tiempo, vimos a un montón de ustedes en el Trop y los seguimos por el Strip. Pero luego dijimos, ´al diablo, no queremos esperar en su motel toda la noche.´ así que nos fuimos al Stardust y nos emborrachamos."
Dije, "bueno, te diré algo. Cuando esto termine, echémonos un partido, nuestro grupo y ustedes."
"No podemos costearlo."
Dije, "no te preocupes, hombre. Nuestro equipo lo pagará, aunque en realidad será financiado por los casinos."
Un intercambio chistoso. Reflexioné, pero mañana estarán cazándonos, y estaremos evadiéndolos.
Mi maquillaje fué retocado, Dave Hartman me entrevistó un poco más, preguntandome por algunas de las jugadas inusuales que hice. Luego el partido se resumió. Perdí -------$2,000, y luego las cartas se volvieron a mi favor una vez más. Después de algunas horas, me fuí hasta $10,400. Ya que el rango ahora se había reducido de 2 a 1, sentí que tenía poco que ganar si seguía jugando y tenía mucho que perder. Así que a las 11p.m. llamé a Teddy y juntamente acordamos terminar el partido. Hicieron algunas entrevistas finales con Dave, y yo sentados en la mesa con Benny Binion, quien no pudo haber sido m[as gracioso.
Dave preguntó a Benny, "cómo te sientes por perder $10,000?"
Benny, consciente del valor de la publicidad del juego, dijo, "Te diré algo. Haré esto cada dos semanas si quieres."
"Benny, Ken Uston es un tramposo?"
"Claro que no. es ciencia. Ciencia es lo que es. Usó su cerebro. Le dimos duras reglas, y la ventaja que tenía era mínima, así que ganó justamente. El merece haber ganado."
Luego Benny, con la sonrisa de un abuelo cariñoso, posó para unas fotos más para la TV. Durante la cena, Benny me contó media docena de historias del pókar, obviamente solo --------------- de sus cuarenta y cinco años o algo así en la industria del juego. Luego asignnó un chofer y un guardia de seguridad para que me escoltaran de regreso al Jockey Club in la limosina del Horseshoe.
Estuve callado y reflexionando durante el raite. El partido había sido exhaustivo, pero el día no pudo ser mejor. Seguro tuve suerte. En promedio, debí haber ganado tal vez $4,500, y yo había ganado mas del doble de eso. Pero que increible, pensé, poder jugar en un casino, teniendo que emplear sólo tus herramientas; sin preocuparte por cubrir tus apuestas, camuflaje, la posibilidad de ser expulsado o incluso la detención, como había pasado en el Sands y en el Dunes. Qué bonito poder estar al frente con los jefes de piso, con los responsables y los dueños, y que supieran lo que estaba haciendo, tener todas las reglas del juego descritas con anticipación, sin sorpresas, sin barajar después de una mano, sin miradas sospechosas ni jefes susurrantes. Tal vez algún día sea así en todos los casinos, todo el tiempo.
Reflexioné sobre la familia Binion- todos apostadores veradderos, caballeros y, yo sentía, amigos. Cuando me iba Benny bromeó. "no te vayas a rasurar esa barba y regreses aquí disfrazado eh!"
No hay forma de que haga eso en el Horseshoe, pero no haré promesas a otros casinos. Amo demasiado el juego.
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